Cuidados personales para diabéticos

La diabetes no es sólo cuestión de un nivel de azúcar alto en la sangre, existen factores secundarios que una persona con diabetes debe tener en cuenta todos los días para poder mantener su buena salud. Dentro de los factores más importantes que se conocen en la vida de los diabéticos son: tomar sus medicamentos a tiempo y en la cantidad prescrita por su médico, comprobar sus niveles de glucosa frecuentemente y visitar a su médico para realizar chequeos sobre su evolución y estado de salud. Estamos de acuerdo en que estos son los factores más importantes en la vida de un diabético, pero se debe mencionar que existen otros pequeños detalles que se pueden hacer para evitar problemas de salud más adelante.

Las personas con diabetes suelen tener un proceso degenerativo de sus órganos, lento pero progresivo, el cual se ve acelerado al no tener controlados los niveles de azúcar; además un paciente con diabetes presenta un tiempo de sanación muy lenta, las cortadas y golpes no sanan tan rápido como lo hacen las personas sin diabetes, la piel es menos sensible ante este tipo de situaciones; es por eso hablaremos de 10 puntos básicos que serán la base del cuidado personal:


Cuidar las uñas: asegurarse de recortar las uñas de los pies y manos, evitando quitar la cutícula o sacar las uñas enterradas en los pies, este tipo de acciones podría conducir a hacer un corte y así provocar hemorragias o podrían provocar infecciones que podrían llevar a consecuencias peores como amputaciones, debido a que no le dan el cuidado necesario.


Llevar una dieta saludable rica en minerales y vitaminas es muy importante. Los diabéticos a menudo suelen perder peso constantemente, incluso cuando sus niveles de glucosa se encuentran bajo control por lo que es bueno seguir una dieta nutritiva y saludable. La dieta de un diabético debe incluir proteína vegetal y animal complementado con un poco de ejercicio para compensar la pérdida de masa muscular. Además de beber mucha agua durante el día, de esta forma ayudamos a que los riñones procesan los residuos y la glucosa de una manera más eficiente.


La piel seca es otro de los problemas graves del paciente diabético. La pérdida de peso y la piel seca combinadas le hacen ver enfermo y en casos extremos, la piel de las manos y los pies se rompe y descama quedando completamente vulnerable. Para evitar este tipo de problemas es recomendable hidratar bien el cuerpo. Un buen consejo es aplicar un poco de crema extra en los pies y manos antes de ir a dormir, de esta manera mantendremos la piel más suave y que no se rompa con facilidad.


Debemos tomar un tiempo para revisar las piernas, de esta forma podremos detectar si estamos acumulando líquidos. Solo necesitamos presionar con el pulgar la piel cerca del pie, una vez quitamos el pulgar la piel debe volver de inmediato a su forma normal y coloración. Si los tobillos se ven hinchados es posible que exista retención de líquidos y es recomendable consultar al médico lo antes posible; ya que la retención de líquidos es una señal de que los riñones no están trabajando de manera adecuada y parte del líquido se está quedando en el cuerpo. Si hemos estado de pie o en movimiento durante todo el día y no es parte de nuestra rutina diaria, lo recomendable es recostarse con los pies colocados sobre una almohada durante media hora más o menos y aplicar realizando masaje con crema



Nadie conoce nuestro cuerpo como uno mismo, solo nosotros podemos saber si algo anda mal con él, por eso la importancia de revisarlo constantemente. Debe tener en claro que los diabéticos no son personas indefensas, son personas normales con condiciones especiales, el tener un cuidado diario con atención permanente le ayuda a tener una vida mejor. Después de tomar la ducha, el paciente diabético debe tratar de secar el cuerpo de manera suave con toalla, aprovechar para revisar la piel, revisar entre los dedos, debajo de los brazos, esto para asegurarse de que no exista ningún tipo de cortadas o moretones en la piel.


Fumar aumenta el riesgo de sufrir diversas complicaciones relacionadas con la diabetes, incluidas: Disminución del flujo sanguíneo en las piernas y los pies, lo que puede provocar infecciones, úlceras y la posible extirpación de una parte del cuerpo por medio de cirugía (amputación).


Al igual que la diabetes, la presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos. El colesterol alto también es preocupante, ya que el daño a menudo es más grave y más rápido si tenemos diabetes. Cuando estas afecciones se suman, pueden provocar un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular u otras enfermedades graves y que ponen en riesgo la vida. Consumir alimentos saludables de bajo contenido graso y hacer ejercicio en forma regular puede contribuir en gran medida al control de la presión arterial alta y el colesterol.


Hacer entre dos y cuatro controles completos de la diabetes por año con el médico; además de  los respectivos exámenes oculares de rutina con el oftalmólogo quién controlará si hay signos de cataratas, de glaucoma o de daño en la retina.


El alcohol puede provocar un nivel alto o bajo de azúcar en sangre, según la cantidad que se beba y si se come al mismo tiempo; hay que tener en cuenta que el alcohol puede provocar un nivel bajo de azúcar en sangre más adelante, en especial en las personas que usan insulina; por eso si vamos a realizar ingesta de bebidas alcohólicas debemos hacerlo responsablemente para evitar consecuencias peores en nuestro organismo.